25 de març 2012

a tiempo

Cuando cada gesto esconde un signo, la realidad se desgarra en silencio. Cuando calculo cuánto tiempo durará tu olor en mis sábanas, se me destiñe la piel sin tu roce. Cuando podemos cambiar el mundo por arriba, se nos desarma el suelo a pie de calle. Cuando tu abrazo dura todas las lunas de una noche en previsión de las noches que vienen. Cuando te echo de menos a menos de un centímetro.

Entonces empieza a ser hora de dejar de llegar tarde.


7 de febr. 2012

harmattan

El viento

hincha

la ciudad

con rostros

secos

de dar

la cara

mudan

de piel

las paredes

con rastro

de escamas

presidenciables

el viento

sopla respuestas

dentro de urnas

de aire viciado

llena de

un futuro

imperfecto

en la calle

desollada

exhala hoy

la primavera

su última brisa

de huesos rotos.


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Le vent

gonfle

la ville

avec des

figures

sèches

à force

de faire face

changent

de peau

les murs

avec des traces

d’écailles

présidentiables

le vent

souffle les réponses

dans des urnes

d’air corrompu

enceint

d’un futur

antérieur

dans la rue

écorché

exhale

le printemps

sa dernière brise

d’ossements brisés

31 de gen. 2012

compte rendu 31/01/2012

Al pati de casa, mentre la familia prepara el foc per sopar, sona la lletania obsessiva de la pregària i el metrònom dels tirs policials. El ritme del carrer no s'atura. La cançó sorda del carrer ningú l'escolta.

S'acoplen els crits d'uns i altres prometent un futur brillant. Algun dia. Mentrestant, respectarem les lleis per poder infringir-les legalment. Escuren el coll per cridar que la culpa és d'altri. Ens esgarrapen les orelles amb la banalitat del soroll.

A casa preparen el sopar. Carn a la brasa, a la brasa del carrer. I l'olor de pneumàtic cremat, acauada rere la porta, es disfressa de carn a la brasa de carn de canó.

És dimarts 31 de gener de 2012. Som a Dakar.

Demà serà dimecres i res de tot això haurà passat.

Els escombriaires escombraran escombraries. I la brutícia es llevarà aviat per anar al despatx a reduir la pobresa i incrementar els guanys.



…....



En el patio de casa, mientras la familia prepara el fuego para cenar, suena la letanía obsesiva de la rezo y el metrónomo de los tiros policiales. El ritmo de la calle no se detiene. La canción sorda de la calle nadie la escucha.

Se acoplan los gritos de unos y otros prometiendo un brillante futuro. Algún día. Mientras tanto respetaremos las leyes para poder infringirlas legalmente. Se aclaran la garganta par gritar que la culpa no es suya. Nos arañan los oídos con la banalidad del ruido.

En casa preparan la cena. Carne a la brasa, a la brasa de la calle. Y el olor de neumático quemado, agazapado tras la puerta, se disfraza de carne a la brasa de carne de cañón.

Es martes 31 de enero de 2012. Estamos es Dakar.

Mañana será miércoles y nada esto habrá sucedido.

Los barrenderos barrerán la basura. Y la basura se levantará temprano para ir a la oficina para reducir la pobreza e incrementar las ganancias.

25 d’oct. 2011

lamento voyeur

F y A son una bonita melodía. Lo primero que percibo en ellos es la harmonía de sus voces. Solo de trompeta ella, clarinete, instrumento de viento en cualquier caso. Línea de bajo él, baqueteado líquido, contrabajo.

Forman un conjunto pausado.

Dibujan un perfecto círculo al cuál nos acercamos para terminar resbalando sobre su superficie sin asidero posible. Un trazo que empieza y acaba en cada uno de los invitados que asistimos a su hermandad de puntos suspensivos.

F es sobremesa.

A es desayuno.

Saber que él existe me aterra y a pesar de querer borrar su recuerdo, paso el día parafraseando su voz para olvidarle. No duermo.

Sé que no volveré a verle y no quiero volver a verle. Porque cuando le encuentre él será otro. Acompañado de otra a quién simule amar, puesto que su brecha es tan profunda que el amor se le evapora antes de llegar a las manos, a la boca. Acaso por los ojos le gotee algo parecido a una simpatía enjaulada. Piedad de cocodrilo por aquellos que admiramos su baile.

Huéspedes de la hermosura. Invitados al guateque de las palabras. F, la melodía. A, el escenario. Aplaudimos con las entrañas este festín de inteligencia. Atiborrada de estrellas fugaces me recuesto indispuesta. Digestión esdrújula.

Y ahí está ella, media tarde sonriente para lamerse las heridas a la sombra de sus pómulos. Para lamentar lo que no ha sido al cobijo de su techo inacabado.

Me sobra noche al final de sus atardeceres, me falta sueño para sus mañanas.

Y pretendo ignorar que en el fondo de su círculo habita la misma infelicidad que me desvela.

5 d’oct. 2011

Postales sin sello

La cuadratura del círculo es echar de menos un restaurante chino. Pero no con melancolía de domingo, echar de menos violentamente, con una sacudida en seco desde la planta de los pies hasta la coronilla, con réplicas en los lagrimales y las hojas en blanco.

Lo complicado es llorar por la fealdad perdida en el remitente de las postales. Recordar las buganvilias que se desparraman sobre los muros de una calle apestosa, reproduciendo la imagen y evocando el olor.

Lidiar con esta ciudad que solamente existe trazando sus calles con los pies. Redactar los recuerdos pisando con fuerza una huella que sabemos perecedera, mirando una calle que pronto dejaremos de andar.

Un recuerdo es un hombre que olvida.

30 de maig 2011

brúixola

quan els objectius ens fan perdre el nord

quan l'arrogància tècnica ens fa perdre le temps

quan l'esperança ens fa cercar revolucions d'ultramar

quan l'esperit de superació ens fa tremolar les pestanyes


aleshores fugim


cap al Sud per emboirar-nos la raó

cap al Sud per estructurar-nos la humiltat

cap al Sud per desanimar-nos a cops de burocràcia

cap al Sud per embrutir-nos amb somriures desdentats


havent oblidat


que la raó no es l'objectiu

que la humiltat és el més vell mètode

que la revolució és mantenir l'ànim despert

que la bellesa desenfocada rau en estimar els detalls


malgrat aquest Nord desorientat

27 de maig 2011

señor policía


Si pegan es que importa.
El problema es que al señor policía le importa poco.
Será que no tiene hipotecas que pagar, el señor policía.
Será que las escuelas públicas de sus hijas son las mejores.
Será que su madre come caviar cada día desde que enviudó.
Será que su esposa no se ha visto nunca discriminada por razón de género.
Será acaso que su novio puede gritar alto y claro que está enamorado de un policía.
Será que cuando llegan las elecciones vota siempre y sin dudarlo.
Será que no teme perder su trabajo.
Será que él, el señor policía, vive en el mejor de los mundos posibles,
lástima que sea en otro planeta.
O será que ha olvidado que tiene derecho a pensar por si mismo y decir que no,
que no quiere embrutecerse haciéndole el trabajo a otros.
O será que, simplemente, a él no le importa.